Argelia gana posiciones en la UE mientras el Gobierno no acierta a superar la crisis
La relación entre países atraviesa su momento más bajo desde su inicio en 1962. Congelada desde hace un año por el giro sobre el Sahara, el acercamiento sólo pasa por un cambio en La Moncloa
«Alargar esta anomalía es malo para España; los dos países tienen muchos temas que tratar», dicen los expertos
Crisis España-Argelia: Las exportaciones «caen con fuerza y de forma generalizada»

La imagen copó las portadas de todos los periódicos y abrió los informativos de última hora del día. Tuvo lugar el 7 de abril del año pasado en Rabat: inmediatamente después de la puesta de sol, Pedro Sánchez asistía como invitado de ... honor al 'iftar' en el Palacio Real de Marruecos. Compartió esta ceremonia –que tiene lugar cuando se rompe el ayuno en los días de Ramadán– con Mohamed VI como anfitrión y fue entonces cuando el Rey de Marruecos y el presidente del Gobierno de España escenificaron el inicio de una nueva etapa en las relaciones bilaterales entre ambos países.
Esta «nueva andadura» supuso el inicio de «un auténtico partenariado para el siglo XXI» –en palabras de Sánchez– de la que se ha cumplido un año. Sobre esta reconciliación se han publicado todo tipo de análisis y en todos ellos hay una tesis que se repite y que comparten todos los actores implicados en la cuestión de fondo: para que Marruecos se sentara a dialogar, España debía cambiar su posición histórica sobre el Sahara Occidental y declarar la autonomía marroquí sobre este territorio. Y así lo hizo el Gobierno de Sánchez.
Para resolver la crisis marroquí, las delegaciones de ambos países hicieron gala de esa diplomacia discreta a la que tanto apeló entonces el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, quien puede presumir de haber cumplido la misión para la que fue nombrado jefe de la diplomacia española. Lo que el Gobierno no llegó a calcular fue la repercusión que tendría esta decisión en Argelia. Y es que, si hace unos días se cumplió un año de esa escenificación de la paz con Marruecos, aquella foto también ratificó el inicio de una crisis sin precedentes con Argel.
Las relaciones, «en uno de los puntos más bajos»
«Las relaciones están en uno de los puntos más bajos desde que hay relaciones diplomáticas entre España y Argelia, un inicio que se remonta a 1962», explica al otro lado del teléfono Haizam Amirah Fernández, investigador principal de Mediterráneo y Mundo Árabe del Real Instituto Elcano, quien considera que esta crisis se inició el 18 de marzo de 2022, cuando desde el Palacio Real marroquí dieron a conocer la carta que Sánchez le había enviado al Rey. Al día siguiente, Argel llamó a consultas a su embajador en Madrid y desde entonces no ha vuelto.
¿Se podría decir que España sacrificó su relación con Argelia en favor de Marruecos? «No sé si la palabra es 'sacrificar', lo que sí está claro es que tanto Marruecos como Argelia entendieron que esa carta suponía un giro en la posición española sobre el Sahara Occidental», responde Amirah Fernández. Y añade: «En el caso de Marruecos, para su satisfacción. En el caso de Argelia, todo lo contrario. Los actores magrebíes han considerado que ha habido un giro. También el Frente Polisario vio en esa carta un giro a favor de las tesis marroquíes y ha congelado sus contactos con el Gobierno español».
Hace solo unos días, en su entrevista anual con medios locales, el presidente de Argelia, Abdelmayid Tebune, calificó esta decisión como «un acto hostil» por parte de España. «Un paso en falso» que ha provocado la «congelación» de las relaciones.
La fuerza de Argelia
Sobre las relaciones con España, Tebune resaltó que «no hay nada nuevo». Sí se explayó cuando trató la cuestión del Sahara Occidental: «Personalmente, me siento profundamente disgustado por el estado de las relaciones con España, pero Argelia no está en el origen de esta crisis […]. El pueblo español, con el que las relaciones son muy buenas, no tiene nada que ver, y sentimos un total respeto hacia el Rey de España, y él lo sabe».
Matizó así que las relaciones con Madrid «están congeladas, pero no canceladas» y deslizó que el responsable de esta crisis es el Ejecutivo de Pedro Sánchez. En este sentido, Argelia lleva tiempo advirtiendo de que el acercamiento entre países no se producirá hasta que el Gobierno en España no cambie.
Estas declaraciones fueron recogidas por 'Tout sur L'Algerie', donde hablaban abiertamente de «crisis con España». Tebune recordó que todavía existen acuerdos en vigor con el Gobierno español, del mismo modo que los mantiene con otros países como Italia.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, celebró hace unos días que España hubiera «salido por la puerta grande» en la crisis con Marruecos. En varias ocasiones ha defendido tener «las mejores relaciones con esos países con los que se comparte una frontera común», algo que cree que se aplica a Argelia además de a Marruecos.
«Con Argelia queremos exactamente lo mismo que con todos nuestros vecinos: una relación que se base en la amistad, el respeto y beneficiomutuo, en la no injerencia en asuntos internos», ha asegurado Albares. Ha mantenido también que «desde el primer minuto» España ha tendido la mano a Argelia, a la que reconocen su papel como suministrador de gas fiable. En este sentido, Albares siempre ha dicho que, pese a la crisis con Argelia, el suministro de gas está garantizado.
Precisamente en un contexto de guerra en Europa, se están produciendo cambios geopolíticos que afectan de lleno a Argelia. Como suministrador de Gas Natural, el papel de este país se ha vuelto más importante. El aumento de ingresos por hidrocarburos hace también que Argelia tenga más recursos. No hay que olvidar, además, que juega un papel importante en el Sahel, su vecindario sur. Una zona inestable cuyos conflictos llegan a España, por lo que hay que contar con Argelia.
Si esta crisis se alarga mucho más tiempo, el investigador Amirah Fernández asegura que «seguirían las consecuencias económicas, sobre todo en el comercio, con una Argelia que está teniendo más capacidad económica que hace unos años por el aumento de los hidrocarburos».
«Son muchos los asuntos que España y Argelia tienen que tratar. Alargar esta anomalía no es bueno para España ni para el conjunto del Mediterráneo Occidental»
Haizam Amirah Fernández
Investigador de Mediterráneo y Mundo Árabe del Real Instituto Elcano
Debido al aumento de su influencia, Argelia está recibiendo visitas oficiales al más alto nivel de numerosos países, tanto europeos (como Italia o Francia), como delegaciones de alto nivel de Estados Unidos. También visitas oficiales de la OTAN, porque Argelia es miembro del Diálogo Mediterráneo de la OTAN.
«Están pasando muchas cosas en un contexto internacional que no es el mismo de 2020, cuando Donald Trump reconoció la soberanía marroquí del Sahara a cambio de que Marruecos normalizara relaciones con Israel», apunta Amirah Fernández. En este sentido, el investigador advierte que «son muchos los asuntos en los que España y Argelia tienen temas que tratar, y alargar esta anomalía no es bueno para España ni para el conjunto del Mediterráneo Occidental».
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