País Vasco quiere reducir los años de formación de los médicos de familia
El Ministerio de Sanidad rechaza la medida y asegura que tendría efectos negativos en la atención a los pacientes
Sanidad se abre a retrasar a los 72 años la jubilación voluntaria de los médicos de Atención Primaria

Ante el «grave problema» que supone la falta de médicos, especialmente en Atención Primaria, el consejero de Salud del País Vasco, Alberto Martínez, plantea reducir los años de formación de los facultativos. En concreto, el responsable autonómico de Sanidad ha propuesto al ministerio que encabeza Mónica García que, durante los próximos cinco años, se reduzca la duración del MIR de familia a tres años, en lugar de los cuatro que hay actualmente.
Martínez ha anunciado la propuesta en declaraciones previas a la inauguración de la nueva Unidad de Paliativos del Hospital de Santa Marina en Bilbao que ha recogido Europa Press. Se trata, ha dicho, de una medida «transitoria», de manera que lo que plantea es que la formación «reduzca su duración a tres años, de una forma transitoria, y que luego estos profesionales, en cuatro o cinco años, puedan recuperar un año de formación». De esta manera, tendrían el título de especialistas y al cabo de cinco años, podrían tener «un año más para formarse o volverse a reciclar».
El consejero vasco cree que esta medida serviría para «disponer cuanto antes» de profesionales ante el «grave problema de déficit» que existe en el País Vasco y en toda España. En la comunidad autónoma, ha hecho hincapié Martínez, la falta de médicos es «un problema grave, casi crítico» y cree que actualmente es el «principal problema» que tiene el sistema sanitario de la autonomía.
Pero el Ministerio de Sanidad lo descarta. Fuentes del departamento que lidera Mónica García explican que «no es una solución viable» y recuerdan que el actual programa formativo, que se aprobó el año pasado, mantiene los cuatro años de formación y no debe modificarse. El pasado junio las comunidades aprobaron el nuevo programa oficial por unanimidad sin plantear «con mucha insistencia», dice el ministerio, nada a este respecto. Además, señalan que reducir la formación a tres años supondría «un retroceso» que afectaría negativamente en la calidad asistencial, en la atención a los pacientes y en la modernización de la Atención Primaria.
Profesionales sin especialidad
El ministerio también cree que la medida incentivaría la contratación de profesionales sin especialización, lo que derivaría en una precariedad en el primer nivel asistencial y acabaría debilitando el sistema. «Se necesita una formación completa de cuatro años para para garantizar que los médicos de familia estén adecuadamente preparados para los retos actuales y futuros del sistema sanitario. Un recorte en la formación no es la solución, sino parte del problema», defiende Sanidad. Es totalmente incompatible, insiste, poner en valor la Atención Primaria y querer reducir la duración de su formación. Parte de la solución, opina Sanidad, pasa por mejorar las condiciones de trabajo y el desarrollo de otras categorías para que el médico no deba asumir tantas tareas.
Tampoco las sociedades médicas lo aprueban. La Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen) cree que la medida, lejos de resolver los problemas estructurales de la Atención Primaria, los agravaría a medio y largo plazo. La formación en la especialidad, prosiguen, requiere de una preparación «sólida, integral y continuada», por lo que consideran que cuatro años es el mínimo necesario para asegurar esa formación. Por su parte, la presidenta de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), Pilar Rodríguez Ledo, asegura que esta reducción traería consecuencias negativas en la formación de los especialistas. «Podría poner en peligro la calidad de los profesionales que se incorporan en el sistema», lamenta. Y habla incluso de «falta de respeto» y «falta de valor» hacia la medicina de familia, que no puede ser vista «como un comodín» para «solucionar cualquier problema del sistema a costa de lo que sea».
Alberto Martínez, por su parte, insiste en que el déficit de médicos es competencia del Ministerio de Sanidad y lamenta que, tras reunirse el 6 de marzo con la ministra, no haya recibido ninguna propuesta por su parte. En el encuentro, el consejero vasco también propuso retrasar hasta los 72 años la jubilación voluntaria de los médicos que trabajan en Primaria, medidas, ha dicho este lunes, «arriesgadas, valientes». «Entiendo que seré criticado por ellas, pero tengo que proponer ideas», ha dicho.
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