«Si tú estás mal, todo lo demás estará mal, incluida la armonía familiar»
Juan Carlos Maestro, creador del término 'felicacia' destaca la importancia de dedicar tiempo de calidad a uno mismo para encontrar equilibrio personal para afrontar la vida laboral y familiar

Juan Carlos Maestro es el creador de un nuevo concepto denominado 'felicacia' que se traduce como felicidad + eficacia en el mundo laboral. Y es que Maestro está convencido de que somos personas holísticas donde todo afecta a todo: «si estás mal en el trabajo o tienes mucho estrés es muy difícil, por no decir casi imposible, dejarlo aparcado, y al final termina afectando a las personas que te rodean. Las más cercanas siempre son las relacionadas con el entorno familiar que, con frecuencia, se convierten en víctimas colaterales. Otra cuestión es cómo gestionamos y liberamos el estrés; muchas personas no hacen nada al respecto y éste, con el tiempo, suele manifestarse en enfermedades o conflictos emocionales. Una buena alternativa para liberar el estrés es la práctica deportiva, aunque esta no resuelve los problemas endémicos del trabajo».
¿Si se es más feliz en el trabajo también la familia es más feliz?
Sí, si se es más feliz en el trabajo también la familia es más feliz, sin lugar a dudas. Y viceversa. En el mundo de las emociones es difícil crear departamentos estancos.
¿Cómo influye en los hijos, sobre todo si son pequeños, el hecho de tener padres estresados?
El estrés genera emociones estresantes y tóxicas y éstas son contagiosas, pues los hijos las perciben y las sienten. Si los hijos viven de forma frecuente estas situaciones, corren el riesgo de incorporarlas como hábitos cuando sean adultos, pues una de las formas de aprendizaje es la imitación de aquello que hemos vivido.
¿Qué trastornos mentales pueden llegar a padecer los progenitores que sufren estrés profesional?
Se sabe que el estrés es el causante de un gran número de enfermedades, tanto físicas como emocionales. Algunos autores dicen que el 80% de las enfermedades tienen su origen en el estrés. Es evidente que en estos momentos los problemas emocionales provocados por el Covid o la guerra de Ucrania han elevado los conflictos relacionados con la salud mental, y todo ello eleva de forma considerable los niveles de estrés de la sociedad en general. En cualquier caso, la respuesta han de darla profesionales en este campo, tales como, psicólogos, médicos o psiquiatras; ellos conocen mejor los trastornos más comunes.
¿Cómo evitar el estrés en el trabajo? ¿Es posible?
Siempre se genera cierto nivel de estrés, hay alguna urgencia o un jefe que te altera, pero, a nivel individual, sí que se puede aprender a gestionar el estrés en el trabajo de forma adecuada mediante algunas técnicas que son fáciles de incorporar a la rutina y están al alcance de todos. La novedad ahora se presenta en el ámbito empresarial mediante lo que he denominado como Felicacia, un modelo de gestión empresarial que mejora los ambientes laborales, crea climas felicaces; es decir, felices y eficaces, y, en definitiva, mejora el bienestar de las personas de forma considerable y medible.
Es importante, por tanto, que todos los miembros de las organizaciones aprendan a gestionar el estrés bajo el paraguas de este apasionante modelo. Siempre digo que la Felicacia es como un 'orgasmo empresarial', es como un clímax o incluso una panacea, pues, por un lado, se alcanzan los objetivos y los resultados previstos y, paralelamente, se consigue la felicidad y la realización de los trabajadores.
Si no conseguimos eliminarlo, ¿cómo actuar para que no influya negativamente en el ambiente familiar con la pareja, los hijos...?
Las personas felices manejan mejor el estrés, son más optimistas, buscan el lado bueno de las cosas y gestionan mejor los contratiempos, por lo cual, una buena solución es ayudar a la gente para que sea más feliz. La felicidad, a su vez, es como un cóctel, está compuesta de varios ingredientes para que sea equilibrado y perfecto en los sabores; por eso hay que ocuparse de cada uno de esos componentes que integran la felicidad.
Las vacaciones siempre ayudan a desconectar, por eso son vacaciones; el hecho de romper la rutina ya contribuye a desconectar. Algo de sentido común es que sabes que has desconectado cuando no sabes qué día de la semana es o en cuál estás, es como la prueba del algodón. La desconexión va en función de cómo eres, qué haces y de los problemas que tengas, además del nivel de responsabilidad que tienes o crees tener en la organización. Uno de los propósitos de las vacaciones es precisamente que se produzca la desconexión y dejar entrar aire fresco para liberar las emociones corrosivas. Lo malo es que, a veces, también aparece el estrés o la ansiedad postvacacional si trabajas en una organización en la cual no te sientes feliz y motivado. Las empresas han de procurar que sus trabajadores sean felices para mejorar la productividad.
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¿Qué aconsejan los expertos para lograr armonía con la familia?
Una de las personas que he visto que más ha trabajado en este campo es Stephen Covey, quien habla de identificar los roles personales que cada uno tiene; es necesario identificarlos y dedicarle tiempo de calidad a cada uno de ellos. El rol más importante para lograr armonía con la familia siempre es 'uno mismo', es decir; dedicar tiempo de calidad a ti mismo para encontrar el equilibrio personal, pues, si tú estás mal, todo lo demás que está en tu entorno también estará mal. Soy consciente que no siempre es fácil ni se cuenta con el tiempo suficiente para llevarlo a cabo, pero es necesario hacerlo.
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