Suscríbete a
ABC Premium

UNA RAYA EN EL AGUA

Poder blando, poder duro

Sánchez y Meloni explotan a su conveniencia una realidad sociológica: el escaso compromiso militar de sus compatriotas

La leyenda del santo perdedor

Asuntos internos

Ignacio Camacho

Esta funcionalidad es sólo para registrados

A Sánchez no conviene menospreciarlo nunca, ni confiar en que no va a atreverse a cualquier cosa que considere idónea o provechosa para sus intereses. Se atreve siempre. Por eso éste es el Gobierno de «las primeras veces», se trate de otorgar una amnistía, ... de retorcer el espíritu de las leyes, de pactar con golpistas, de violentar el principio de separación de poderes… o de perder unas elecciones y acabar investido como presidente. Tiene un sentido personalista, o más bien patrimonialista, del poder y de la política, y un potente instinto de conservación que, unido a la falta de escrúpulos, le permite escoger sin remordimientos la opción que más le beneficia. Y conoce bien las corrientes de masas, entre otras cosas porque dispone de un ejército de ayudantes –el más numeroso de la democracia– encargados de escrutar los estados de la opinión ciudadana, primera y esencial condición necesaria para dirigirla o manipularla.

Artículo solo para suscriptores

Esta funcionalidad es sólo para suscriptores

Suscribete
Comentarios
0
Comparte esta noticia por correo electrónico

*Campos obligatorios

Algunos campos contienen errores

Tu mensaje se ha enviado con éxito

Reporta un error en esta noticia

*Campos obligatorios

Algunos campos contienen errores

Tu mensaje se ha enviado con éxito

Muchas gracias por tu participación