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Steve McQueen, al desnudo: evasión y desinhibición del actor más 'cool'

Fotos con historia

Steve McQueen, al desnudo: evasión y desinhibición del actor más 'cool'

John Dominis

En la primavera de 1963, Steve McQueen ya era popular por 'Los siete magníficos' e iba a convertirse en una estrella con 'La gran evasión'. La revista Life envió al fotógrafo John Dominis a California para ver qué conseguía del actor de 33 años. Tres semanas y 40 rollos más tarde, Dominis tenía algunas de las imágenes más íntimas de McQueen. El propio Dominis, antes de fallecer en 2013, con 91 años, las comentó.

Viernes, 28 de Marzo 2025, 10:44h

Tiempo de lectura: 3 min

Fue el actor más cool de los años 60 y 70. Su mirada contenida, su rostro curtido por el viento y sus expresivos silencios marcaron una época en el cine. Steve McQueen, nacido en Indiana en 1930, no fue sólo una estrella: fue un símbolo de la rebeldía y la autenticidad en el Hollywood de los años dorados.

Su infancia fue cualquier cosa menos glamourosa. Abandonado por su padre, criado por familiares inestables y atrapado en reformatorios, McQueen parecía destinado, como él mismo reconoció, a acabar en las calles. Pero a los 17 años se enroló en los Marines y encontró, en medio de la dura disciplina, una forma de ordenar su vida.

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'The king of cool'. Sus papeles en La Gran Evasión (a la izquierda) —película en la que él mismo (sin dobles) hizo todas las arriesgadas maniobras con la moto— y en Bullitt (a la derecha), con una frenética persecución en coche, le valieron el apodo del 'rey del cool'.

Tras dejar el uniforme, McQueen se formó en el prestigioso Actors Studio de Nueva York. Su papel en Los siete magníficos, en 1960, le haría un hueco en Hollywood, y su consagración llegó en 1963 con La Gran Evasión. En los años 70 ya era el actor mejor pagado del mundo. Su estilo sobrio y su afición por el riesgo lo convirtieron, además, en un ícono. Éxitos como Bullitt en 1968, o El caso de Thomas Crown, reforzaron su estatus de 'mito'.

Amante de las motos, los coches y las armas, McQueen vivía tan rápido como sus personajes. Su vida sentimental fue turbulenta, con tres matrimonios, entre ellos, el más mediático con la actriz Ali MacGraw. Era reservado, desconfiado de los estudios de cine y enemigo de los protocolos de estrella.

En 1979, con apenas 49 años, le diagnosticaron mesotelioma, un tipo de cáncer asociado a la exposición al asbesto. Rechazó los tratamientos convencionales y viajó a México en busca de terapias alternativas. Murió el 7 de noviembre de 1980, tras una operación en Ciudad Juárez. Dejó tras de sí una filmografía breve pero intensa, una silueta inmortal sobre una moto, y un legado de 'autenticidad', del que las fotos que le hizo John Dominis es un inmejorable testimonio.

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