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Selectividad: las notas subieron casi un 20 por ciento desde 2015

Las calificaciones pasaron de un 8,75 a un 10,34. El aumento se explica por la competencia de los alumnos, pero también por una mayor flexibilización

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Un grupo de alumnos durante una prueba de Selectividad ABC
Josefina G. Stegmann

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Las notas de Selectividad llevan desde el año 2015 teniendo un importante y cuestionable incremento. La calificación final de admisión, es decir, aquella con la que los alumnos acceden a la universidad, ha subido, según datos oficiales, de un 8,75 en el curso 2015/2016 a un 10,34 sobre 14 en 2021/2022. Dicho de otra forma, una subida de un 18 por ciento en siete años.

Esta es la conclusión de un estudio elaborado por EsadeEcPol que ha analizado los datos sobre la prueba de acceso a la universidad de casi un millón y medio de estudiantes que la han realizado entre 2013 y 2020, y con el que intentan poner sobre la mesa la idea de que la subida de las calificaciones no solo tiene que ver con lo que los autores llaman «hipótesis de la inflación» (fruto de decisiones políticas, dicen) sino también con la «hipótesis de la competencia». Esta última, explica el alza en las notas, como su propio nombre indica, por la competición, así como por el esfuerzo y aprendizaje de los alumnos.

Para explicar la inflación provocada y no ganada 'legítimamente' por los estudiantes, los autores ven

varios responsables, con nombres y apellidos. El más conocido (no es la primera vez que se alude a él para analizar el desempeño académico) se llama Covid. «La situación creada con el confinamiento en 2020 llevó a introducir medidas excepcionales que flexibilizaron la prueba y permitieron obtener mejores notas en Bachillerato y dieron otra vuelta de tuerca –que hoy sigue vigente– a la opcionalidad de la Selectividad».

El informe continúa recordando que en los meses de primavera de 2020, mientras todos los centros educativos en España permanecían cerrados, el Ministerio de Educación (frente al cual estaba aún Isabel Celaá) «tomó medidas para relajar la presión de la EBAU (...). Para ello, promovió una evaluación de Bachillerato más benevolente mediante un real decreto de evaluación previo al final de curso. Además, para adaptar la Selectividad a las difíciles condiciones de aquel año (con una parte sustancial del temario no cubierta), el ministerio decidió aumentar la opcionalidad de la prueba, pero no añadiendo más exámenes optativos, sino ampliando las opciones de los estudiantes de demostrar sus conocimientos dentro de cada una de las materias examinadas: se dio la opción de escoger las preguntas de cada prueba, permitiendo descartar algunas de ellas».

Los autores reprochan que «aunque se presentaron como medidas excepcionales, perdieron su excepcionalidad porque han permanecido tras el final de la pandemia como la nueva norma, también en 2023».

El papel de Méndez de Vigo y de Rajoy como ministros de Educación

Además del Covid, el otro responsable de la inflación de notas, según el estudio, se llama Íñigo Méndez de Vigo. El informe dice que el exministro de Educación introdujo una serie de cambios en la prueba que produjeron «de facto un incremento artificial de las calificaciones». ¿Cuáles fueron esos cambios? En primer lugar, quitó la opcionalidad que permitía a los alumnos elegir entre Historia de España y Filosofía en la parte general del examen (es decir, la que evalúa las asignaturas obligatorias para cada modalidad de Bachillerato). El exministro dejó, como resultado, solo Historia de España.

Por otro lado, y también siguiendo con la fase general de la prueba, hasta ese momento, el estudiante podía elegir entre todas las materias de Bachillerato que habían cursado para examinarse, pero con los cambios del ministerio, «la asignatura pasa a ser fija para todos los estudiantes, acorde a la modalidad de Bachillerato, lo que implica que, para una buena parte del alumnado, las Matemáticas se convirtieron en materia obligatoria en la fase general». En tercer y último lugar, el exministro del PP redujo «considerablemente el número de asignaturas al que los alumnos se pueden presentar en la fase específica (parte voluntaria de la prueba de en la que se pueden elegir hasta cuatro materias de examen) estrechando aún mas sus opciones».

Otro 'culpable' fue para los autores Mariano Rajoy, que también fue ministro de Educación, cuando decidió «aumentar del 50 al 60 por ciento el peso de la nota media del expediente de Bachillerato en la nota final en la Selectividad». Por el contrario, los autores del informe valoran que otras medidas asumidas por gobiernos del PSOE, como la introducción de la recién mencionada prueba específica, lejos de producir efectos 'inflacionarios' consiguió «elevar la opcionalidad en el examen y así extender y afinar la competición por el acceso a las carreras mas demandadas y/o prestigiosas».

Si el elemento de la inflación está presente y el de la competición de los alumnos también, los autores del informe se preguntan: «¿Quién le pone el cascabel al relato?». «La hipótesis de la competición pesa tanto como la de la inflación para explicar la subida de las calificaciones», sentencian.

Para explicar la primera hipótesis el informe dice que el cambio de una Selectividad que pasó a puntuar de 10 a 14 «gracias a la creación de la prueba específica, la subida simultánea de las notas de corte, el aumento del volumen de estudiantes que se presenta y que además aspira a las notas más altas, han creado un entorno de competitividad». Con todo y para resumir, «una buena parte (quizás la mitad) de la subida de notas se explica por el efecto de una participación masiva en la prueba específica, con cada vez más exámenes realizados y, por tanto, más opciones de obtener notas mas altas».

Pero, al mismo tiempo, los autores reconocen que «no puede negarse que parte de la subida de notas también se debe a una dinámica inflacionista. Para el caso del expediente de Bachillerato (la segunda de las tres partes de la nota final de admisión que más crece después de la prueba específica), los incentivos creados por la elevación del 50 al 60 por ciento de la nota del expediente de Bachillerato en el año 2000, los cambios en la prueba general en 2017 (que redujo la opcionalidad de la fase general y que provocó un aumento de las notas de Bachillerato) y las medidas excepcionales ante la pandemia en 2020 para la evaluación de Bachillerato, tuvieron un claro efecto inflacionario».

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