El marido de la exministra Montón, último enchufe en la embajada en EE.UU.
Ella también está en Washington como embajadora ante la OEA, pese a que carecía de experiencia diplomática
Él ya protagonizó un polémico nombramiento en la Diputación de Valencia cuando su mujer era consejera en esa comunidad

La embajada española en Estados Unidos contrató el mes pasado como auxiliar en la Consejería de Justicia a Alberto Hernández Campa, marido de la socialista Carmen Montón, que es embajadora ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), con sede también en Washington. Este ... es solo un caso más de varios en años recientes de familiares de altos cargos contratados en procesos opacos, con tribunales diseñados por la propia embajada. En el caso de Montón, sin embargo, es la segunda ocasión en que su marido maniobra para incorporarse a un cargo público bajo la supervisión de un Gobierno socialista.
Esa contratación se suma a la de Pilar Colorado Márquez, mujer del consejero de Interior, Carlos Vázquez Ara, como una de las secretarias del embajador Santiago Cabanas. Colorado Márquez ganó el proceso selectivo frente a otros dos candidatos. Uno obtuvo exactamente 1,1 puntos menos que ella. Lo llamativo es que en la prueba de inglés, un idioma necesario para ser secretario del embajador en Washington, los demás obtuvieron 9,5 y 7,5, frente a apenas un 5 de Colorado Márquez.
El marido de la contratada es un ex alto cargo de la Policía Nacional que en 2020 estuvo al frente de su División de Cooperación Internacional en la Policía Nacional, encargada de evaluar el perfil de los peticionarios y hacer la criba inicial para este mismo cargo. A un salario de más de 150.000 euros anuales de él, se le suman ahora más de 40.000 de la mujer.
Ha habido otros casos recientes: la contratación de la mujer del teniente coronel Daniel Fernández de Bobadilla, de la Agregaduría de Defensa, en la cancillería de la embajada; la de la mujer del canciller de la misión ante la OEA, Luis Miguel Castañón, también en la cancillería de la embajada, y la contratación de la esposa del vicecanciller, David Darío Martín, para otro puesto en la cancillería.
En cuanto a los más de 170.000 euros anuales que cobra Montón, que a diferencia de su antecesor en el cargo no es diplomática de carrera, se suman ya los más de 40.000 que cobra el marido, con un salario entre ambos que, prorrateado, supera los 18.000 euros mensuales. A estos hay que sumar otros complementos opacos de destino, como son la vivienda, el coche oficial y asistentes de servicio, si los requieren.
Personal laboral fijo
Hernández Campa se presentó en mayo con otras seis personas a la plaza de personal laboral fijo en la unidad de apoyo de la Dirección General de Cooperación Jurídica Internacional del Ministerio de Justicia con sede en Washington. Su mujer llevaba menos de un año como embajadora en la OEA. La categoría para ese puesto es de auxiliar y en la normativa figura que «los candidatos no estadounidenses, deberán estar en posesión del correspondiente permiso o autorización de residencia y trabajo en EE.UU.»
De los siete aspirantes que se presentaron, uno quedó fuera por presentar la solicitud fuera de plazo. Tres no se presentaron a la primera prueba y los otros dos no la superaron, es decir, lograron menos de 5. Era una prueba de conocimiento, definida en la convocatoria del 7 de abril de 2022 como 50 preguntas sobre «el marco constitucional español, la administración pública española, la administración pública española en el exterior y la administración de justicia española, a responder en español y en inglés». Hernández Campa obtuvo un sobresaliente: 9 sobre 10.
El marido de la embajadora ante la OEA es licenciado no en Derecho, sino en Economía, fue dirigente en las Juventudes Socialistas, asesor en el Gobierno socialista de Castilla-La Mancha en la época de José Bono, asesor en la Diputación de Valencia entre 2004 y 2007 y gestor de banca personal en Bankia.
La segunda prueba, la de informática, la hizo perfecta: obtuvo un 10. En junio hizo una entrevista, que debía ser en español e inglés, según la normativa para «esclarecer, entre otros aspectos, los méritos alegados», y se le consideró «apto». Se incorporó al puesto en septiembre, según fuentes consultadas por ABC dentro de la embajada.
Portavoces de la embajada española en Washington dijeron a ABC que «todos los procesos de selección de personal en la embajada se hacen de acuerdo con la normativa vigente, según las bases aprobadas por las autoridades centrales, con absoluto respeto de los principios de igualdad, mérito y capacidad, y con total transparencia y publicidad».
Esas fuentes no respondieron a si pesó en la contratación su relación de parentesco con una cargo designados en una misma misión diplomática, por qué en este y otros casos no hubo prueba de inglés y por qué no hubo personal auxiliar presente en el tribunal. Tampoco compartieron las preguntas de los exámenes en los que Hernández Campa obtuvo un 9 y un 10. Tras las primeras preguntas al respecto, un anuncio con los resultados de la prueba desapareció de un tablón en la embajada, según fuentes internas.
La jefa de Hernández Campa es la magistrada de enlace en la embajada, María de las Heras García. Esa figura fue creada en 1996 para la cooperación internacional contra el crimen organizado y el terrorismo. Quien ocupaba antes el cargo, Jorge Carrera Domenech, fue destituido en 2020 por el Gobierno español por supuestas presiones a la Audiencia Nacional durante la extradición a EE.UU. del exjefe de la inteligencia militar venezolana Hugo 'El Pollo' Carvajal, por narcotráfico. Antes de llegar a Washington, De las Heras García fue vocal del Secretariado de la Unión Progresista de Fiscales.
El tribunal que evaluó a Hernández Campa para el puesto lo presidió la propia magistrada de enlace, que ahora es su jefa, junto con otros dos consejeros de la embajada. En el proceso no estuvo implicado ningún auxiliar, según se publicó en la convocatoria. Es algo que según fuentes conocedoras de estos procesos es poco común, pues deja el proceso de selección sólo en manos de jefes o altos cargos.
Ya en diciembre de 2015, Hernández Campa intentó ocupar un puesto de trabajo en la Empresa General Valenciana del Agua (Egevasa), sociedad mixta dependiente de la Diputación de Valencia, pagado con 132.000 euros anuales, mientras su mujer era consejera de Sanidad en la Comunidad Valenciana, cargo que esta ocupó entre 2015 y 2018. Finalmente las revelaciones en la prensa valenciana y las quejas de los socios de coalición del PSOE, encabezadas por Mònica Oltra, de Compromís, le hicieron renunciar a aquel puesto.
Tras la moción de censura de 2018, Montón fue elevada a ministra de Sanidad, cargo que ocupó sólo tres meses, pues tuvo que dimitir por una denuncia sobre plagio en la tesis de un título de posgrado. En marzo de 2020 fue nombrada embajadora ante la OEA, una institución multilateral de países americanos en la que España es observadora. No tiene experiencia diplomática anterior. Es afiliada al PSOE, licenciada en Medicina sin haber ejercido y máster en Estudios Interdisciplinares de Género, sobre el que no hay fallo judicial de fraude.
Profundo malestar
Cinco empleados en la embajada han expresado a ABC su profundo malestar por lo que consideran una política reciente de ofrecer cargos o destinos sin méritos, por amistad o por influencia política. Más cuando el personal laboral en el exterior sin convenio, unos 5.000 afectados en embajadas de todo el mundo, lleva largos años protestando por la congelación de unos salarios escuálidos, en muchas ocasiones en el nivel de la pobreza familiar en los países de destino, incluido EE.UU. Como dijo la embajada, no hay denuncias o sospechas de ilegalidad en este proceso, pero esas fuentes expresan dudas sobre el aspecto ético en general.
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