25 años del 'Wannabe' de Spice Girls, el corta y pega más genial del pop de los noventa
Una canción compuesta en apenas media hora se convirtió en el single más vendido de la historia por un grupo femenino

En 1985, el escritor John Skow acuñó el vocablo 'wannabe' en un artículo sobre Madonna publicado en la revista Time, para referirse a las hordas de fans que imitaban a la Ciccone en su forma de vestir, en su forma de hablar, en ... su forma de caminar, en todo. Once años después, cinco de esas 'wannabes' de las islas británicas que se hacían llamar Spice Girls utilizaron el inapelable gancho del término para titular su primera canción, una composición de apenas tres minutos que conquistó el planeta entero.
Un sample de batería en una caja de ritmos MPC 3000 bastó para inspirar a Victoria Adams, Melanie Brown, Melanie Chisholm, Geri Halliwell y Emma Bunton (ésta última recién llegada tras sustituir a una joven de 17 años llamada Michelle Stephenson, que no acabó de encajar en el grupo y se perdió la gloria) para coescribir una letra de empoderamiento femenino en las relaciones sentimentales, que venía a decir que si querías rollo con alguna de ellas, tenías que llevarte bien con sus amigas o la cosa no funcionaría. «Terminamos la canción en treinta minutos», recordaría tiempo después su productor Richard Stannard. «Ellas crearon todas esas partes diferentes en el tema, sin pensar en términos de verso, coro, puente o de qué iba a ir dónde. Solo inventaron todas estas secciones de canto y de rap, que grabamos de manera desordenada. Y luego lo cosimos todo juntos. Fue una especie de método de cortar y pegar».
Las chicas persuadieron a sus managers para que montaran un miniconcierto de presentación del single en los Nomis Studios de Londres ante varias figuras de la industria, incluyendo periodistas, productores y A&R (la escena puede verse en el vídeo de abajo). Stannard, que estuvo presente en aquel momento histórico, diría: «Más que nada, te hacían reír. No te importaba si iban al ritmo de los pasos de baile, o si una tenía sobrepeso o la otra no era tan buena como las demás. Era algo más. Simplemente te hacía sentir feliz. Como las grandes canciones pop».
Sin embargo, la mezcla original de 'Wannabe' no gustó a los ejecutivos de Virgin Records , el sello discográfico por el que intentaron fichar. El productor estadounidense Dave Way hizo una remezcla, pero el resultado fue «espantoso», como describiría Geri Halliwell en su segunda autobiografía, 'Just for the Record': «Justo al comienzo de las Spice Girls nos habían intentado convertir en un grupo de R&B. Nos trajeron versiones de jungle y hip-hop y las odiaba todas. Aunque Mel B era una gran fanática del R&B, estuvo de acuerdo conmigo en que estas versiones simplemente no funcionaban, ¡así que ejercimos nuestro veto de Spice!». La grabación fue entregada a un nuevo ingeniero de sonido, Mark 'Spike' Stent, que había trabajado con Madonna un par de años antes en el álbum 'Bedtime Stories', y que dio con la tecla definitiva para pulir 'Wannabe' con la forma del hit que todos conocemos.

El single vendió más seis millones de copias , hito jamás conseguido por un grupo femenino hasta ese momento. Lógico, dada su infalibilidad. Su hiper-adictiva progresión vocal inicial, el riff sincopado del sintetizador, los 'i wanna-ha, i wanna-ha, i wanna-ha' y la actitud interpretativa de las chicas pescaban al oyente con el cebo del chicle-pop más dulce, pegajoso e irresistible, convirtiendo al tema en parte indiscutible de la banda sonora de los felices noventa. Hoy, sigue sonando igual de fresca.
Los ejecutivos de Virgin volvieron a evidenciar su ceguera cuando decidieron relegar este temazo a un segundo plano. Prefirieron publicar como carta de presentación de las Spice Girls otra canción, 'Say I'll Be There', que según ellos no era «tan radical» como 'Wannabe' y por tanto tendría más opciones de éxito en las listas de ventas. Pero la peleona Geri Halliwell volvió a dar un puñetazo sobre la mesa: «Les dije que no era negociable en lo que a nosotras respecta. 'Wannabe' tenía que ser nuestro primer sencillo». Gracias a su perseverancia, así fue.
La prestigiosa revista británica New Musical Express eligió 'Wannabe como 'el peor single del año' en sus premios de 1997, después de publicar una furibunda crítica que se desvirtuaba a sí misma en su última línea: «No es bueno. No es inteligente. Pero es divertido». No fueron los únicos en lapidar la canción. La revista Smash Hits la describió como «floja, más bien horrible, no lo suficientemente potente para un single de debut». Pero curiosamente, ese mismo año ganó el premio al Mejor Single en los BRIT Awards y en los Ivor Novello de la Academia Británica dee Compositores y Compositores, y fue mejor recibida por críticos musicales estadounidenses como Greg Kot del Chicago Tribune, que la veía como la nueva 'Macarena'.
Nunca faltaron, ni a uno ni otro lado del charco, los que trataron de reducir 'Wannabe' y las Spice Girls a un mero producto de marketing fabricado por managers. Y razón no les faltaba. Pero los Sex Pistols también lo eran, y oigan, no todo en la música pop tiene que ser puro, virtuoso e inmaculado. A veces, con ser divertido basta y sobra.
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete